Quien té presta, te ayuda a vivir.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
A la hija casada sálennos yernos.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
El diablo está en los detalles.
Amor de dos, amor de Dios.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Ese es carne de presidio.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Libro prestado, libro perdido.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
El hablar bien, poco cuesta.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Hacer del san benito gala.
A donde va encuentra un problema
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
La buena ropa abre todas las puertas.
Hermano mayor padre menor.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
La práctica vale más que la gramática.
A burlas, burlas agudas.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Untado un dedo, untada toda la mano.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que fía, salió a cobrar.