De aquí a mañana, muchas horas hay.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Principio quieren las cosas.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Amor de amos, agua en cestos.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
El vicio, saca la casa de quicio.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Cabeza grande, talento chico.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Callen barbas y hablen cartas.
A donde va la gente, va Vicente.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Paga adelantada, paga viciada.
A chico pié, gran zapato.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Favores harás, y te arrepentirás.
Si vives de fiado, vives señalado.
Llevar bien puestos los calzones.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
La mala costurera, larga la hebra.
Parecer uña y carne.
La respuesta más rápida es la acción.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
De persona palabrera, nunca te creas.