La liebre y la puta, en la senda la busca.
Llevar agua al mar.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El gozo en el pozo.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Saber dónde aprieta el zapato.
De tal colmena tal enjambre.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Creer a pie juntillas.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Tierra de roza y coño de moza.
De tales devociones, tales costurones.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Arca abierta al ladrón espera.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hablen cartas y callen barbas.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Boca de miel y manos de hiel.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Sirva de algo mientras se muere.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Calle mojada, caja cerrada.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
A la hija mala, dineros y casalla.
Lo que ha de ser, va siendo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
A camino largo, paso corto.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A honra demasiada, interés hay encubierto.