Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Cerco de luna, agua segura.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La vida es un juego.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De día y con sol.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Haber muchos cocos por pelar.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
A buen amigo buen abrigo.
Lo pasado, pisado.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A creer se va a la iglesia.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Julio, siega y pon tres cubos.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
El que más hace, menos alcanza.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Nadie da nada a cambio de nada.
Ojo al parche.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
La impureza, pesa.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.