Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Día de agua, taberna o fragua.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
La virtud es de poco sueño.
Los burros se buscan para rascarse.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Buen podador, buen viñador.
Volverse humo.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Mal hace quien nada hace.
Por el hilo se saca el ovillo.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Comprar al pobre, vender al rico.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Despacio, que llevo prisa.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Hijos y hogar, son la única verdad.