Duro de cocer, duro de comer.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Hacer de tripas corazón.
El que da, recibe.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Hermanos hay tanto por hacer!
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Ayudaté y serás ayudado.
El trato engendra el cariño.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Escribir despacio y con buena letra.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Lo que siembres, recogerás.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
No saber una jota.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
La ventura es paño que poco dura.
Dinero guardado, barco amarrado.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Hay que dar para recibir.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
En toda casa hay muchas mudanzas.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Cada uno es artífice de su ventura.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.