Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Dama tocada, dama jugada.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Esposa prudente es don de Dios.
A buen puerto vas por agua.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Agárrate, que hay curvas.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Otoño entrante, uvas abundantes.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Más vale la sal, que el chivo.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Rectificar es de sabios.
Tanto nadar para morir en la orilla.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Buey viejo asienta bien el paso.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
A buenas horas, mangas verdes
Abril frío, poco pan y poco vino.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Más vale sudar que estornudar.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.