Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Despedida de borrachos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Quien mucho desea, mucho teme.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El que no habla, no yerre.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Dar una higa al médico.
En San Antonio cada pollita pone huevo
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
El hable es plata, el silencio es oro.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Hombre avisado, medio salvado
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Si no es Juan, es Pedro.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Rama larga, pronto se troncha.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Quien bien imagina, llámese adivina.
La yucas solo producen bajo la tierra.
Cambio de costumes, par es de muerte.