Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
No hay mayor tontería que reñir.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Cambio de costumes, par es de muerte.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
La caridad empieza por casa.
El vino casi es pan.
El santo ausente, vela no tiene.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Al pez, una vez.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Saber más que Merlín.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Pocas palabras son mejor.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Es de sabios cambiar de mujer.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El interés es más fuerte que el amor.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Date buena vida, temerás más la caída.
La fuerza vence, la razón convence.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Comida que escasea, bien se saborea.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El dinero corrompe al hombre.