No cambio tu cacareo por tus huevos.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Tronar como un arpa vieja.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Mear sin peer, rara vez.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Del reir viene el gemir.
A buena confesión, mala penitencia.
Pesar compartido, pronto es ido.
De lo bendito, poquito.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Quien debe y paga, no debe nada.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
El árbol que no da frutos, da leña.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
No solo de pan vive el hombre.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El que no ayuda, estorba.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.