Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El que no ayuda, estorba.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Amor viejo, pena pero no muere.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
A hijo malo, pan y palo.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Música y flores, galas de amores.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
La sed por el oro, socava el decoro.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
A este son, comen los del ron, ron.
Mi secreto, en mi pecho.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
A todo hay remedio sino a la muerte.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Hablar por referencias es casi mentir.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
De sabios es cambiar de parecer.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Al mal tiempo, buena cara.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Más vale tender la mano que el cuello.
Bebo poco, más quierolo bueno.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.