Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Lo tragado es lo seguro.
A feria vayas que más valgas.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
El arco iris brilla después de la tempestad.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Hacer del san benito gala.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Perros raspan, pero la caravana passa.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Parejo como las calles de León.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Agrandado como alpargata de pichi.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
A enemigo que huye, puente de plata.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Llámame gorrión y échame trigo.
No ofende quien quiere sino quien puede.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.