Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Beber, hasta la hez.
A cada santo su vela
Habiendo don, tiene que haber din.
Caballo de andadura poco dura.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
El papel puede con todo.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Mucho ojo, que la vista erro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Si no sobra es que falta.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Los pensamientos no pagan peaje
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
De la esperanza vive el cautivo.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Tinto con jamón es buena inyección.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
A más beber, menos comer.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Hacerle a uno la pascua.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Hay desgracias con suerte.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Agosto, frío el rostro.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.