Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
A cada santo su vela
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Beber, hasta la hez.
Caballo de andadura poco dura.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Habiendo don, tiene que haber din.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
El papel puede con todo.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Los pensamientos no pagan peaje
Mucho ojo, que la vista erro.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Si no sobra es que falta.
De la esperanza vive el cautivo.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Tinto con jamón es buena inyección.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Viejo cansado, muerto o corneado.
A más beber, menos comer.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Hacerle a uno la pascua.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Hay desgracias con suerte.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Agosto, frío el rostro.