Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Hormigas con ala tierra mojada.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Matar dos pájaros de un tiro.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Atender y entender para aprender.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Sigue los impulsos de tu corazón
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Obra acabada, a dios agrada.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Bodas en Mayo, males las llamo.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Saber uno los bueyes con que ara.
Puerta de villa, puerta de vida.
El caracol donde nace, pace.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Los patos marinos anuncian nieve.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Donde uno piensa, otro sueña.
Todo es según el cristal con que se mira.
El arco iris brilla después de la tempestad.
De sabios es variar de opinión.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.