Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Un ruin ido, otro venido.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Cada cual decía del amor que tenía.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
No se me olvidará mientras me acuerde.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Cada quien, con su cada cual.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Ligero como el ave de San Lucas.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
De tal árbol tal madera.
El sol sale para justos y pecadores.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Llevar adarga para viivir vida larga.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Nadie envejece a la mesa.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El arroz ya está cocido.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El buen vino, venta trae consigo.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Si las paredes hablaran.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Buena ventura solo con otra dura.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Calza como vistes, o viste como calzas.