Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El que fía, o pierde o porfía.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Al hombre de rejo, vino recio.
Cuentas claras conservan amistades.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Amor con casada, solo de pasada.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
La crianza es buena los trece meses del año
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Arroz pasado, arroz tirado.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Lo imposible, en vano se pide.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Para sabio Salomón.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Ese huevito quiere sal
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El vino, de la verdad es amigo.
La Luna de Enero y el amor primero.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Esto es pan para tu matate.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Aguas de Abril, vengan mil.
Leche y vino, veneno fino.
La lengua unta y el diente pincha
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.