Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Año de endrinas, año de espinas.
Amor y señorío, no quieren compañía.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Abril, deja las viñas dormir.
Agua al higo, que ha llovido.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Domingo sucio, semana puerca.
El vino y la verdad, sin aguar.
El gañán y el gallo, de un año.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El que persevera triunfa.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Faldas largas, algo ocultan.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Mala olla y buen testamento.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Presto se va el cordero como el carnero.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Como turco en la neblina.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El amor refresca como el rocío
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
La fe mueve montañas.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.