La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Del lunes la luna es buena.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Juez que dudando condena, merece pena.
De tal árbol tal astilla.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
La mejor palabra es la que no se dice.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Mala noche y parir hija.
Vino y pan andar te harán.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Pan y vino y carne, a secas.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
La puerca tira del tapón
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Las sueños, sueños son.
La suerte nunca da, solo presta.
Aquí el más tonto hace relojes.
Pan duro, pero seguro.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Llegaste como agua en Mayo.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
El que guarda, halla.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Entra, bebe, paga y vete.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
No se fundó Roma en un hora.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Puta en ventana, mala mañana.