Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Ponte al sol y harás sombra.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Me lo contó un pajarito
Hebra larga, costurera corta.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Hacer la del humo.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Al pez, una vez.
Confía en lo que ves
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Tu hablar te hace presente.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Ahora adulador, mañana traidor.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
La variedad place a la voluntad.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Dar una de cal y otra de arena.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Acá como allá, y allá como acá.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
El humo al suelo, agua en el cielo.
En Agosto trilla el perezoso.
Lo fiado es pariente de lo dado.