Cuando cae lluvia, agua anuncia.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Amistades y tejas, las más viejas.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Contra la gota, ni gota.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Pastelero a tus pasteles.
A poco pan, tomar primero.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Date buena vida, temerás más la caída.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Lo que sea que suene.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Otoño entrante, barriga tirante.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
El mundo está vuelto al revés
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Hay más días que longanizas.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Orden y contraorden, desorden.
Sacar los trapos al sol.
Un día menos, una arruga más.
Maña y saber, para todo es menester.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
La respuesta más rápida es la acción.
Amor de amos, agua en cestos.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Llagas viejas, tarde sanan.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.