Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Zumo de limón, zumo de bendición.
De los celos, se engendran los cuernos.
Promete poco y haz mucho.
Cielo aborregado, suelo mojado.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Con promesas no se cubre la mesa.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Jodido pero contento.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La esperanza es la última en morir.
De petaca ajena, la mano se llena.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La respuesta más rápida es la acción.
Ir a amarrar el zorro.
Me hizo sudar la gota gorda.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
A chico caudal, mala ganancia.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Febrerillo, mes loquillo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
A dos palabras tres porradas.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
El avariento nunca está contento.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
La prisa será tardar.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
La burla, para quien le gusta.
Una palabra deja caer una casa.