Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Ocio, ni para descansar.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Vida bien concertada, vida holgada.
Vecina de portal, gallina de corral.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Un indio menos, una tortilla mas.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
No quieras nunca buenos comienzos.
Los pájaros más bellos están enjaulados
De buen caldo, buenas sopas.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
El agua en invierno duerme sola.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Todas las horas hieren. La última mata.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Llave puesta, puerta abierta.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Una deuda, veinte engendra.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas