Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Lo imposible, en vano se pide.
Panza llena, quita pena.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
A bien se llega quien bien se aconseja.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Bienes y males, a la cara salen.
Alforjas llenas quitan las penas.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Renegad de viejo que no adivina.
El hombre propone y Dios dispone.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Manos duchas comen truchas.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
En que poco agua te ahogas.
El que muda de amo, muda de hado.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
A este son, comen los del ron, ron.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Se goza más amando que siendo amado
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
A dineros dados, brazos quebrados.
Es un pillo de siete suelas.
Chocolate que no tiñe, claro está
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Nadie da sino lo que tiene.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Ocio, ni para descansar.