Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Si vives alegre, rico eres.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Riña de amantes, agua referescante.
La mujer rogada y la olla reposada.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Al amo comerle y no verle.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Casa hecha, sepultura abierta.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Cerco de luna, agua segura.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Desde torre o azotea, bien se otea.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A viña vieja, amo nuevo.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El que anda en silencio, cazar espera.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
La fortuna a los audaces ayuda.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Nunca anochece donde se ama.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El que bien ama, tarde olvida.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Un año bueno da para siete malos.
Cada uno con su humo.