La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Cuidados ajenos, matan al asno.
A enemigo que huye, puente de plata.
La buena jornada empieza muy de mañana.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Para buena vida, orden y medida.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
El necio o no se casa o se casa mal.
El río pasado, el santo olvidado.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Esto son habas contadas.
El pecado te acusa.
La marcha instruye al asno.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Boca seca hace bolsa llena.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Si vienen los patos, viene la nieve.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Malos reyes, muchas leyes.
La verdad sale en boca de los niños.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El que mal anda, mal acaba.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Boca abierta, dientes de oro.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
De tal árbol tal astilla.
Jugarse hasta la camisa.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
La cama guarda la fama.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.