El pez grande se come al chico.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Amigo lejos, amigo muerto.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
La niebla deja el tiempo que encuentra
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Mujer muerte, siete a la puerta.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Los celos son el gusano del amor.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Qué es una raya más para el tigre.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Deja que el buey mee que descansa.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Dos cabezas piensan más que una.
Buena vida, arrugas tiene.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Quien teme la muerte no goza la vida.
Que chulo tu chucho colocho
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Bailando con la más fea
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Las palabras se las lleva el viento.
Por una alegría mil dolores