De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Matar dos pájaros de un tiro.
Año de hongos, año de nieve.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
La alegría da miedo
Los que temen una caída están medio vencidos.
Calumnia, que algo queda.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Yo me morí, y que cosas vi.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
A secreto agravio, secreta venganza.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Mala noche y parir hija.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.