El vientre lleno aunque sea de heno.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Secreto de tres, secreto no es.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La suerte es de quien la tiene.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Poca cuadrilla, vida tranquila
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A buenas horas, mangas verdes
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que algo teme, algo debe.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Írsele a uno el santo al cielo.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Noche toledana. (Irse de farra).
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.