Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La vida es así, y el día es hoy.
Araña de día, carta o alegría.
Ojo por ojo, diente por diente.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
El dar y el tener, seso ha de menester.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Una gran ciudad es un gran desierto.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Incluso el día más largo tiene un final
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Es de bien nacido ser agradecido
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El último que se pierde es la esperanza.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
El que se casa, quiere casa.
En casa pobre, pocos cuentos.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El que debe y paga, descansa.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Predicar en desierto, sermón perdido.
¿Quién con una luz se pierde?
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.