Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El miedo guarda la viña.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Hay que hacer de tripas corazones.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
De la vista nace el amor.
Bodas largas, barajas nuevas.
Vale más tener que no desear.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La vida pende de un hilo.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Casa de esquina, para mi vecina.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Amor de niña, agua en cestillla.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
De la esperanza vive el cautivo.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Lo que sea que suene.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Dar de comer al diablo.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Cama de novios no la tienen todos.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Tener un hambre de lobo.