La alegría todo mal espanta
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
O faja o caja.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
El fraile, la horca en el aire.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cada gusto cuesta un susto.
Se oye mal pero descansa el animal.
Más feliz que marica con dos culos.
Del mal vino, buena borrachera.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Tenís más grupo que banco de sangre.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Cada día sale el sol, se vea o no.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
La comprensión siempre llega más tarde.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo