Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Reloj y campana, muerto mañana.
El que bien te quiere no te engaña.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Agrandado como alpargata de pichi.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Son cucarachas del mismo concolo.
Sal derramada, quimera armada.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Mojarse el potito.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
A cada santo le llega su día.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Estar armado hasta los dientes
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Írsele a uno el santo al cielo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
A misa temprano nunca va el amo.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Ser feliz como pez en el agua
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.