Dar palos de ciego.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Las cosas se parecen a sus dueños.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Buey suelto, rey muerto.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Jugar y perder bien puede suceder.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
La suerte y la muerte no escogen.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Cada cosa nace para su semejante.
Alegrías secretas, candela muerta.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
El pecado te acusa.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.