Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Mucho ojo, que la vista erro.
Hay quien no ve su camino.
El miedo guarda la viña.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Todo tiene un fin.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Haz lo que haces.
Querer matar dos moscas de un golpe
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Como suena a copla, tu me la soplas.
Sol puesto, obrero suelto.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La vida es un juego.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Una obra acabada, otra empezada.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Lo bien hecho bien parece.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Mucho ruido y pozas nueces.
La cama guarda la fama.
Obras vea yo; palabras, no.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El interés tiene pies y yo también.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Quiéreme poco pero continúa
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.