Llave puesta, puerta abierta.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Hay que sufrir para merecer.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Las cosas lo que parecen.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Araña de día, carta o alegría.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Me picó una araña y me até una sábana.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Suegra, ni de barro es buena.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Una buena dote es un lecho de espinos
Date a deseo y olerás a poleo.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Lo que sea que suene.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Chico bache y grande caída.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.