Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
La esperanza es lo último que se pierde.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Que no me busquen porque me encuentran.
Maldigo el diente que come la simiente.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Noche toledana. (Irse de farra).
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Todo mi gozo en un pozo.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Hombres de noche, muñecos de día.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
La suerte es de quien la tiene.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Hacer algo de cayetano.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.