Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Buen amigo es el dinero.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Para ser bella hay que ver estrellas
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Acúsole porque pisó el sol.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Amor con casada, vida arriesgada.
La esperanza mantiene.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Deja que el buey mee que descansa.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Como chancho en misa.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
De la vista nace el amor.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Esto está en chino.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.