De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Deja que el buey mee que descansa.
Dar es corazón, pedir es dolor
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Juego mayor quita menor.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Andarse por las ramas.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Hay más santos que nichos.
Perro ladrador, poco mordedor.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
¿Quién con una luz se pierde?
La puerca tira del tapón
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Quien de verde se viste bonita se cree.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.