En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Cazador y cazado confían en Dios.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Dando al diablo el hato y el garabato.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Es mejor sudar que temblar
Irse a chitos.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Quien más tiene, menos suelta.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Las uvas están verdes.
Quien vende barato vende doblado.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Se goza más amando que siendo amado
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
El que se pica, ajos come.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Cojo con miedo, corre ligero.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
No muerdas la mano que te da de comer.
A donde fueres haz lo que vieres.
Guay del malo y de su día malo.
Padecer cochura por hermosura.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El que busca, encuentra.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
El que araña y muerde, poco puede.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.