Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Sin padrino no hay bautizo.
Juego de manos, rompedero de ano.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Estas son de mi rodada.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La viña y el potro, criélos otro.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
El que se brinda se sobra.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Hablar con lengua de plata.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Dios aflige a los que bien quiere.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
La soga quiebra por lo más delgado.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Mejor prevenir que lamentar.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
A cada día su pesar y su esperanza.
El que depende de otro come mal y cena peor.
¡Andá a cobrarle a Magoya!