Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
A barco viejo, bordingas nuevas.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Hombre refranero, medido y certero.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Todo hombre tiene su manía.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Te conozco mascarita
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
A barbas honradas, honras colmadas.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
A gran arroyo, pasar postrero.
Fue sin querer...queriendo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Dar una higa al médico.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Lobos de la misma camada.