Pan con queso sabe a beso.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Quien hace, aplace.
La vida es un soplo.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
El que se escusa, se acusa.
El pez muere por su propia boca.
Quieres taparle el ojo al macho.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien ríe y canta su mal espanta
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Bien ora quien bien obra.
A cada necio agrada su porrada.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El que va para viejo va para pendejo.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Al mal paso, darle prisa.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Boca con duelo, no dice bueno.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Hay de todo en la viña del Señor.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Barba roja, mucho viento porta.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.