Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
El que nace chicharra, muere cantando.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Al amigo con su vicio.
Compuesta, no hay mujer fea.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Más ordinario que un moco en una corbata.
La tercera es la vencida"
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Dar una de cal y otra de arena.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Cada quien, con su cada cual.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Puta me veas y tú que lo seas.
Ido el conejo me das consejo.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
A año tuerto, labrar un huerto.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
La crianza es buena los trece meses del año
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Inflama más la comida que las musas
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Irse con la soga entre los cachos.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Burlas suaves traen burlas graves.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A cada guaraguao le llega su pitirre.