A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Vive y deja vivir.
Hijo de gato caza ratón.
Refranes de viejas son sentencias.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Favor con favor se paga
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Dejar al gato con el pescado.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Quien bien siembra, bien coge.
Ese huevito quiere sal
La más cauta es tenida por más casta.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.