Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Más groso que el Guelpa.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Aire gallego, escoba del cielo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Casado por amores, casado con dolores.
Querer matar dos moscas de un golpe
A amante que no es osado, dale de lado.
Estar como las putas en cuaresma.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Los vicios no necesitan maestro.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Bien urde quien bien trama.
Madurar viche.
Como es el padre, así es el hijo.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Hecha la ley, hecha la trampa.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.