Calle el que dio y hable el que recibió.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Se quedó a vestir santos.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Llamame tonto y dame pan.
Cada pardal a su espigal.
El amor entra por la cocina.
Más perdido que perro en misa.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El que se convida, fácil es de hartar.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Según con quien te encontré, así te trate.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Vale más muerto que vivo.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Siempre es pobre el codicioso.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Son cáscaras del mismo palo.
De tal colmena tal enjambre.
Los celos son el amor propio de la carne
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Vino y pan andar te harán.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Al buen vino, buen tocino.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Poco a poco se anda lejos.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.