A veces perdiendo se gana.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Una sola vez no es costumbre.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Loquillo y los Trogloditas.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Para el postrero no hay cuchara.
No arrojes margaritas a los puercos.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Hacer un viaje y dos mandados.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
A cada paso, un gazapo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Al que obra bien, bien le va.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Enero, claro y heladero.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
También los secretarios echan borrones.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Hierba mala nunca muere.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Zapato de ramplón, de larga duración.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El que pestañea pierde.