No saber ni torta.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
La primavera la sangre altera.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
El que es sabio nunca enceguece.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
El buen alimento cría entendimiento.
Firma papel y te encadenarás a él.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Por el interés te quiero Andrés.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Mas mata la duda que el desengaño.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Mal ajeno es ruin consuelo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Chocolate que no tiñe, claro está
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Más vale sudar que estornudar.
Bien juega quien mira.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.