En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
El que mucho habla, mucho yerra.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Donde no hay regla se pone ella.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
La vaca grande, y el caballo que ande.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Desee bien, sea bueno.
A largos días, largos trabajos.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Leerle a uno la cartilla.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
El que a hierro mata , a hierro muere.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Buenas razones cautivan los corazones.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El abad canta donde yanta.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Dádiva forzada no merece gracias.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Desbarata hasta un balín.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro