Agárreme, que llevo prisa.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Del cuero sale la correa.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Torta en masa bien se pasa.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La suerte de la fea, la bella la desea.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Carga que place, bien se trae.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Cuando el río suena es porque piedras trae
La prisa produce desperdicios.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
A buen bocado, buen grito.
La costumbre vence a la ley.
La cascara guarda el palo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Al desdén con el desdén.
La fantasía es la loca de la casa
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Bien casada, o bien quedada.
Para presumir hay que sufrir.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Hoy por mí, mañana por ti.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Más dura será la caída.
Caridad con trompeta, no me peta.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Acúsole porque pisó el sol.